Precioso mineral el Aguamarina, un trocito de mar condensado, mineral de Afrodita, Venus griega, surgida de la espuma del mar. Estarán de acuerdo conmigo en que su sola visión, transmite paz y serenidad.
Podría hablar muchas cosas del Aguamarina y todas maravillosas. En gemoterapia tiene varias aplicaciones entre las que sobresalen su especial afinidad por el chakra laríngeo y la armonización de las cualidades relacionadas con éste centro como es la comunicación y expresión. Aparte es una excelente sanadora de los órganos asociados, tales como oído, garganta, tiroides, cuerdas vocales, etc. También influye poderosamente en la relajación del sistema nervioso, combate la ansiedad, favorece la calma mental y fomenta estados de paz interior.
Dada su relación especial con el agua, purificar este cristal en el mar en una noche de luna llena, puede ser un proceso muy intenso. Y les recuerdo, que hoy martes es plenilunio, y si tienen la suerte de vivir cerquita del mar como yo :-), este es el día!
Las vibraciones del Aguamarina se amplifican con la energía del agua, por lo que es un cristal muy adecuado para convertir el baño en un oasis de calma y armonizar con ello tus energías. Para ello, hazte con varios ejemplares, distribúyelos armoniosamente dentro de la bañera y sumérgete en esas exquisitas aguas, permitiendo que te llenen de calma, paz y serenidad. Si el día ha sido especialmente duro, conviene frotarse el cuerpo con el cristal para arrastrar toda la densidad acumulada. Disfruta de este baño antiestrés y sal con aire renovado..!
Para quienes no pueden realizarlo o no disponen de bañera, se puede suplir el proceso, colocando una piedra de Aguamarina en un recipiente de vidrio con un litro o dos de agua. Se deja reposar por espacio de 12 horas y se emplea el agua como último enjuague en el baño normal. No te seques con la toalla al finalizar, es conveniente dejar que el agua se seque en la piel por si sola con el aire.
Para tener a mano un remedio antiestrés, también se puede envasar y aplicar este agua con una botella con pulverizador (spray) y rociar libremente el aura cuando haga falta.
Y si quieres una experiencia aún más intensa, túmbate boca arriba con un cristal de Aguamarina dispuesto a unos 5 centímetros de la coronilla y respira suave, profunda y conscientemente, atrayendo mentalmente la energía de la piedra y visualizando que ésta entra por tu corona y se desplaza por tu cuerpo hasta llenarlo con su suave energía pacificadora, te sentirás realmente relajada/o en tan sólo unos minutos y verás las cosas con más claridad… comprobado! …. pruébalo!
¿Tienes alguna experiencia con esta piedra para compartir? cuéntanos!

De vez en cuando el Hada de los Libros, me complace con un tesorito impreso, hallado donde menos me imagino…

